Casi la mitad de los hombres de más de 40 años sufren disfunción eréctil.
Publicado en Noticias por tizacatecas
5 abr 2011
El 40% de los hombres mayores de 40 años sufren algún tipo de disfunción eréctil. Es más frecuente a medida que pasan los años y llega a superar a más de las mitad de los hombres a los 80 años. Las estadísticas forman parte de la campaña de divulgación que van a poner en marcha la Fundación Española del Corazón (FEC), la Fundación para la Investigación en Urología (FIU) y la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) que tiene como objetivo informar a la sociedad sobre los posibles problemas o situaciones que se pueden dar en enfermos cardíacos con disfunción eréctil.
Las causas de la disfunción eréctil pueden ser múltiples. En el 80% de los casos se debe a causas físicas y el 20% restante tiene un origen psicológico.
En Europa hay un aumento pronunciado de la disfunción eréctil relacionado con la edad, con una prevalencia que varía del 2,3% a los 30 años hasta el 53,4% a los 80 años.
El especialista en rehabilitación cardíaca del Hospital de León, Esteban García Porrero, que colabora en la organización de esta campaña, explica que la vergüenza de los pacientes y sus familias dificulta un buen tratamiento de la patología. «Con las disfunción eréctil se produce pérdida de la autoestima y la confianza del paciente, problemas en la relación con la pareja, depresión y alteración de las relaciones interpersonales». Para abordar el problema de manera integral es necesario «eliminar barreras» como la falta de conciencia o de conocimiento del problema y de las opciones de tratamiento posibles.
Durante la campaña se divulgará que las relaciones de pareja conforman una parte muy importante de la salud, «problemas sexuales de diferente índole, y de forma especial por su prevalencia la disfunción eréctil, pueden impedir experimentar la satisfacción de pareja, provocando un desequilibrio relacional y, eventualmente, una destrucción de la relación, no sólo sexual sino de pareja».
La falta de colaboración en la pareja es la principal causa de que el paciente no acuda al médico, a pesar de que el 90% de los casos tenga solución.
La disfunción eréctil puede predecir la existencia de enfermedad coronaria y otros trastornos vasculares. Los pacientes con disfunción eréctil presentan una gran cantidad y variedad de enfermedades asociadas, la mayoría cardiovasculares. La prevalencia de estas enfermedades es mayor conforme aumenta la gravedad de la disfunción eréctil.
La prevención de los riesgos cardiovasculares mejoran el riesgo sanguíneo durante la erección. El 40% de los hombres con disfunción eréctil tienen oclusiones coronarias significativas.
Consejo médico . El cardiólogo es el profesional al que dirigirse para que ofrezca un consejo individualizado. El paciente bien controlado y tratado no tiene riesgo.
El esfuerzo cardiovascular que requiere la actividad sexual equivale a la actividad de las tareas habituales por lo que la actividad sexual no tendría que verse afectada.
Muchos medicamentos para el corazón, hipertensión, la depresión o la diabetes producen disfunción eréctil, igual que el alcohol y el tabaco.
El tratamiento puesto por el especialista es eficaz en el 80% de los casos desde el principio y se mantiene a lo largo del tiempo en cualquier grupo de edad, en cualquier grado de severidad y por cualquier causa. Los médicos aconsejan romper el «círculo vicioso» provocado por la ansiedad anticipatoria, la autoobservación y el miedo al fracaso, tanto del paciente como de la pareja.
Los riesgos de Internet . El 65% de los fármacos para la disfunción eréctil que se compran por Internet son falsos, según demuestra un estudio realizado por las autoridades sanitarias. Los expertos advierten que en los análisis efectuados a falsificaciones confiscadas se han encontrado soluciones muy diversas, como son la ausencia total de principio activo o una concentración menor de la señalada.
Los médicos pueden ayudar a sus pacientes a superar la vergüenza abordando los temas de salud sexual con naturalidad. Un buen tratamiento acaba con el problema.



